Calderas de condensación

Calderas de bajo consumo que cuentan con una avanzada tecnología que les permite aprovechar al máximo la energía y ahorrar entre un 20% y un 40% de combustible. Para su funcionamiento, utilizan las energías fósiles convencionales (gasóleo o gas natural). Pueden integrarse perfectamente a cualquier sistema de calefacción instalado, ocupando el lugar de la antigua caldera.

Calderas de condensación de gas

Las calderas de gas de condensación consiguen ahorros de combustible de hasta un 40%, aunque hemos detectado casos en los que el ahorro ha sido aún mayor, dado que la caldera que sustituimos era antigua e ineficiente. Las calderas de condensación son consideradas dispositivos de alta eficiencia energética, y reciben consecuentemente subvenciones de las instituciones públicas.

Calderas de gasoil de alto rendimiento

Funcionan con gas-oil y consiguen un rendimiento estacionario cercano al 94%, con lo que se consigue hasta un 20% de ahorro en comparación con una caldera convencional.

Cómo funcionan las calderas de condensación

Las calderas de Condensación se basan en la tecnología de la condensación para obtener los máximos rendimientos que puede ofrecer una caldera.

Los productos de la combustión de una caldera convencional contienen gran cantidad de vapor de agua. La tecnología de la condensación que incorpora este tipo de aparatos permite pasar este vapor a estado líquido. Esta transformación permite recuperar el denominado calor latente. Esta energía, que en una caldera convencional no puede aprovecharse, permite aumentar el rendimiento de la caldera hasta valores muy superiores a los de una de no condensación. Tanto es así que, una caldera convencional tiene un rendimiento de entre el 90 y 93,2 %, cuando una de condensación alcanza el 109,8 %. Según el RD 275/1995, estos elevados rendimientos implican que las calderas de condensación tienen 4 estrellas (****) de rendimiento, que es el máximo posible.

El rendimiento superior al 100% tiene su explicación en que, antes de la llegada de la tecnología de la condensación, el límite de aprovechamiento energético lo marcaba el poder calorífico inferior (PCI). Con la condensación se puede ir más allá y la nueva frontera queda en el poder calorífico superior (PCS) que para el gas natural es un 111% del PCI.

La mayor eficiencia energética se traduce en un ahorro en el consumo de gas que puede alcanzar hasta el 40%.

Todo esto es posible gracias al peculiar diseño de la caldera. Su intercambiador está sobredimensionado para que, cuando el agua del circuito primario circule por él, enfríe los productos de la combustión. La temperatura crítica que marca el paso del vapor al líquido condensado es el punto de rocío. Esta temperatura no es fija y varía para cada combustible y en función de la composición de estos productos. Para el gas natural con una combustión estequiométrica es de 53°C.

Este punto de rocío implica que si queremos estar en condiciones de condensación se requiere una temperatura de retorno del circuito inferior a ésta. Éste será uno de los condicionantes para poder asegurar el máximo rendimiento del equipo durante su funcionamiento y que deberá ser tenido en cuenta en el momento diseñar la instalación donde se instalará la caldera.

El condensado que se produce en el interior de la caldera durante su funcionamiento debe ser recogido y conducido a un desagüe. Este líquido tiene un carácter ácido y, por lo tanto, puede corroer fácilmente los metales con los que está en contacto. El interior de la caldera ya incorpora materiales resistentes a la acción agresiva de los condensados como el acero inoxidable o plásticos técnicos. El desagüe y otros conductos para su evacuación también deben ser adecuados.

Además de la eficiencia energética, otra de sus características principales es, gracias a su quemador de premezcla gas / aire, su bajo nivel de producción de contaminantes. Si se comparan con una caldera convencional, producen un 96% menos de monóxido de carbono, un 21% menos de dióxido de carbono y hasta un 94% menos de óxidos nitrosos, obteniendo la Clase 5 de NOX.

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